De caza

Jakub había sentido siempre terror de que los que miraban estuvieran dispuestos a sujetarle la víctima al verdugo. Porque el verdugo se ha ido convirtiendo con el tiempo en un personaje familiar del vecindario, mientras que los perseguidos huelen de algún modo a aristocracia. El alma de la masa, que en tiempos se había sentido identificada con los míseros perseguidos, se identifica hoy con la miseria de los perseguidores. Porque la caza al hombre es en nuestro siglo caza de privilegiados: se caza a los que leen libros […].

Milan Kundera

La despedida

Fa quasi cent anys

Es de noche. Se platica
al fondo de una botica.
– Yo no sé,
Don José,
cómo son los liberales
tan perros, tan inmorales.
-¡Oh, tranquilícese usté!
Pasados los carnavales,
vendrán los conservadores,
buenos administradores
de su casa.
Todo llega y todo pasa.
Nada eterno:
ni gobierno
que perdure,
ni mal que cien años dure.
Tras estos tiempos, vendrán
otros tiempos y otros y otros,
y lo mismo que nosotros
otros se jorobarán.
Así es la vida, Don Juan.
-Es verdad, así es la vida.

Escrit el 1912, per Antonio Machado al recull Campos de Castilla. Y encara avui té vigència. 99 anys i res ha canviat. I així ens va.

Resumiendo

perdona que te aburra con todo este pero, ¿no estás aquí para eso?

 

Charles Bukowski, a “Una gigantesca sed”

La gente parece flores al fin

Purpura como un iris

He visto más locos fuera (mira donde quieras: almacenes, fábricas, oficinas de correos, tiendas de animales, partidos de béisbol, oficinas políticas) que dentro. A veces me preguntaba por qué estarían allí. Había un tipo absolutamente equilibrado. Podías hablar con él sin problema, se llamaba Bobby, parecía normal del todo. De hecho, parecía muchísimo más normal que la mayoría de los comecocos que intentaban curarnos. No podías hablar con un comecocos sin sentirte loco tú mismo. La razón de que la mayoría de los comecocos se hagan comecocos es que están preocupados por su propio coco. Y examinar la propia mente es lo peor que puede hacer un loco, y todas la teorías que digan lo contrario son pura mierda.

Charles Bukowski, La máquina de follar (Erections, Ejaculations and General Tales of Ordinary Madness).

Un dia de esos

Hoy es un día de esos en los que siente que todo se acerca a lo asqueroso y se alienta de su propio miedo al pensar en ello. Siempre empiezan con una canción. Esa canción dura que sabe del cierto que conseguirà ponerle los pelos de punta, los ojos llorosos y el ceño fruncido en una sensación que adora tener y que le gusta asimilar al orgasmo a solas.

Hoy pero, es un dia diferente. No consigue el placer hasta la tercera canción cuidadosamente escogida. Puede que ya se este acostumbrando, como aquel dia que dejó de masturbarse porque havia perdido el sentido.

Despues de encontrar el sonido de fondo, imagina y recuerda. Las tardes que, mientras desata la bicicleta delnte del balcón de ella, imagina que ella le mira desde detras de la cortina, con una sonrisa en los labios y un dedo sobre la peca que tiene a una pulgada del ombligo. Pero nunca se ha atrevido a preguntarle la veracidad de su ilusión por su probable falsedad. Luego imagina que se marcha lejos. Al primer acantilado que encuentre. Vestido de cuero y pintado a lo Kiss para que la gente diga de una vez por todas en voz alta lo que siempre han pensado de él: que necesita una ayuda que nunca se dignaron a ofrecerle. Mientras, salta, y todos alrededor, acojonados, sienten una chispa de remordimiento que desaparece al momento para que puedan seguir con su vida.

Con ello, se siente satisfecho, piensa mientras su cadáver empieza a enfriarse.

Conclusions a Sant Jordi

El dia de Sant Jordi, a part de ser el dia dels enamorats a Catalunya, m’agrada considerar-lo una mica el dia del hipòcrites. Milers de persones surten al carrer. Regalen roses i llibres i van de paradeta en paradeta mirant llibres i fins i tot comprant-ne.

l que em fa molta llàstima de tot plegat és que la tradició lectora en aquest país no està gaire cimentada, i no és estrany pensar que de la ingent quantitat de llibres que canvien de mans el dia d’avui, no seran llegits mai. I és una llàstima que uns llibres que no seran llegits hagin hagut de canviar la fisonomia d’arbre en un objecte que acumularà pols sobre les estanteries (dos problemes en un: al·lèrgia i menys arbres).

Per tant, la conclusió obligatòria és l’obligatorietat de no entrar en aquest roda. Si per coses del destí, deixo de llegir sobtadament, que res del món em mogui a comprar llibres que mai llegiré un dia com avui. Potser mancarà cultura, però no sentit comú.

!!!!!!!

Ben pensat, potser faig prosa espontània més sovint del que em pensava… i si a voltes dic les coses a mitges, ha de ser per què el subconscient que tinc per algun racó de la massa gris així ho ordena.